Un cuento "inventado"
Un cuento sobre un perro, un niño y el multiverso que tenga al menos 300 palabras.
Había una vez en un pequeño pueblo rodeado de verdes colinas y campos dorados, un niño llamado Martín que vivía con su fiel amigo, un perro callejero al que había encontrado una fría mañana de invierno. El perro, al que Martín cariñosamente llamó Rayo, tenía un pelaje marrón y brillantes ojos negros que expresaban una lealtad sin límites.
Martín y Rayo eran inseparables. Pasaban sus días explorando el campo, corriendo por los prados y compartiendo aventuras. Una tarde, mientras jugaban cerca de un viejo roble, Martín notó algo extraño. Había un destello en el aire, como si una puerta invisible se hubiera abierto ante ellos. Rayo ladró emocionado, y antes de que pudieran reaccionar, fueron arrastrados hacia el resplandor y transportados a un mundo desconocido.
Se encontraron en un lugar misterioso donde el cielo era de un azul profundo y las estrellas brillaban con intensidad. Era el multiverso, un lugar donde el tiempo y el espacio se entrelazaban en un baile infinito. Martín y Rayo se maravillaron ante la magnificencia del lugar, pero también se sintieron perdidos y asustados.
Pronto conocieron a un anciano sabio que les explicó que habían sido llevados al multiverso por una fuerza poderosa y que debían encontrar la manera de regresar a casa. Para ello, debían buscar la llave perdida, un objeto mágico que abriría el portal de regreso al mundo humano.
Con determinación, Martín y Rayo emprendieron su búsqueda. Recorrieron valles, montañas y bosques encantados, enfrentándose a desafíos y superando obstáculos. En su viaje, conocieron a criaturas extrañas y amigables, cada una con su propia historia y propósito en el multiverso.
Finalmente, después de muchas aventuras, encontraron la llave perdida en lo más alto de una montaña nevada. Con gran alegría, Martín y Rayo regresaron al lugar donde todo comenzó, al pie del viejo roble. Con un último destello, el portal se abrió y los llevó de vuelta a casa, al cálido abrazo del pueblo y la bienvenida de sus seres queridos.
Desde entonces, Martín y Rayo compartieron su extraordinaria experiencia con quienes quisieran escucharla, recordando siempre el increíble viaje que los llevó más allá de los límites del tiempo y el espacio, uniendo sus destinos en el maravilloso multiverso.

Q bonito !
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